11 Noviembre 2011

El término partido del siglo suele ser frecuentemente utilizado por periodistas cuando se acerca un choque de singular trascendencia. Sin embargo, existe un juego reconocido por todos como tal, se trata de la semifinal entre Italia y Alemania en el Mundial de México 1970.
Justo es decir que hasta entonces el Hungría - Uruguay de 1954 había adquirido tal denominación. No era para menos, los magiares con Ferenc Puskás como figura, clasificaban a la final propinándole la primer derrota mundialista de su historia a los celestes. El trámite de vértigo, los europeos ganaban 2-0, los uruguayos empataban cerca del final y los húngaros ganaban en la prórroga luego de que un charco evitara un letal gol de los uruguayos.
Parecía difícil desbancar tamaña emoción. Sin embargo, el Estadio Azteca, cuando no, sirvió de escenario de un encuentro épico.
Los italianos se pusieron en ventaja de forma tempranera gracias al tanto conseguido desde fuera del área por Roberto Boninsegna. Sin embargo, a poco del final el defensa Karl-Heinz Schnellinger empataba el juego.
Ya en la prórroga los teutones se pusieron en ventaja a los cuatro minutos gracias al tanto convertido por el tremendo goleador Gerd Müller.
Todo pintaba para los alemanes, pero los italianos lograron revertir la situación y con goles de Burgnich y el mítico Luigi Riva se pusieron en ventaja.
El 3-2 parecía definivo, pero nuevamente el "tanque" Müller aparecía en acción e igualaba la contienda.
Pero los alemanes no tuvieron tiempo ni de festejar. En la recarga, un feroz contragolpe culminó con un centro de Boninsenga y la aparición fantasmal de Gianni Rivera quién disparó cruzado e hizo estéril el desesperado esfuerzo de Sepp Maier y dio cifras definitivas al juego.
Faltaban aún nueve minutos y si bien los capitaneados por Uwe Seeler se fueron con todo arriba no pudieron doblegar al portero Albertosi. Cuando el árbitro Arturo Yamasaki hizo sonar el silbato los italianos festejaron el pasaje a la final. Los alemanes, rendidos debieron contentarse con el tercer puesto, el cual ganaron días más tarde al vencer a Uruguay.
La historia vería como Italia, pagaría caro el esfuerzo ya que en la final, Brasil, en el último encuentro de Pelé con el Scratch, le vencería 4-1.
Aún hoy, más de cuarenta años después, todos los que visitan el Estadio Azteca pueden observar una placa con la siguiente inscripción: "El Estadio Azteca, Rinde Homenaje A Las Selecciones De: Italia (4) Alemania Y (3) Protagonistas En El Mundial De 1970, Del "Partido del Siglo" 17 de Junio de 1970."